Así como nuestra vida, el mercado es un ente dinámico y en constante movimiento. Podríamos decir que fluctúa de acuerdo a cómo se lo maneje, mientras más especulación e incertidumbre haya su tendencia será hacia abajo, es lo que conocemos como crisis del mercado; así mismo, si hay liquidez y honestidad en el manejo de capitales, dirigidos a la inversión y no al ahorro, en una justa proporción de ambos, la tendencia será hacia el alza, es lo que conocemos como superávit.
Hoy en día estamos frente a una crisis que se originó por la especulación masiva y que intentandose revertir siguió cayendo debido a fraudes corporativos; por eso nos hacemos una pregunta: ¿Es el sistema mercantilista especulativo una vía sostenible para el mercado?
A nuestro modo de ver, dado que esta institución es global, interactúa, de manera casi imperceptible con otras de su misma especie y haya su salvaguarda en los sistemas financieros, que son los que dan el apoyo real al dinero circulante; puesto que los usuarios del mercado son los que inyectan vitalidad, mediante las inversiones y el consumo, empleando el juego de oferta y demanda, es definitivamente claro que es necesaria una vía que use el sistema mercantil (que no es necesariamente capitalista) aplicado junto a medidas que vigilen el funcionamiento del libre mercado, haciendolo un mercado en el que todos invierten para ganar y el Estado controla para hacer el equilibrio, mediante controles financieros, legales, de salvaguarda para el sostenimiento del mercado.
Ya lo han propuesto varios antes que cualquiera de nosotros hubieramos experimentado alguna crisis; no existe una mano invisible del mercado, existe una institución dinámica sobre la cual hay que establecer normas bien definidas para que crear bandas que mantengan el juego del up and down en un centro que permita la inversión y el ahorro de capitales sin uno sobrepasar al otro.
Definitivamente el sistema socialista, que genera inversión social, pagando la deuda pública y generando capitales plurales, no oligopolios ni monopolios, permite que, con mayor facilidad, el dinero sea retribuído en proporciones más o menos parejas, quedando los servicios e industrias estratégicas en manos del Estado, para que las riquezas vayan a la inversión en infraestructura y en el mantenimiento del Estado y sus gastos, mientras las empresas privadas contribuyen por medio de un sistema de responsabilidad social corporativa y la recaudación fiscal en el mismo sostenimiento de la economía.
Un ser que visto desde dos ángulos puede ser muy provechoso o un verdugo nos hace concluir como empezamos: “Las paradojas del mercado”
Pues la “mano invisible” si existe, la dinamica del mercado termina regulando al sistema. El problema es que aqui se metio mano muy visible, la de los bancos, el petroleo, entre otros monopolios y Oligopolios.
El sistema funciono hasta que intereses, comenzaron a controlarlo y asi la “mano invisible” perdio el control de mercado.
Y ahora es mas evidente que nunca que el sistema financiero mundial es manipulado por unos pocos, destruyeron a la “mano invisible” y con ello el poder de la gente “de a pie”.
Agravado con las nuevas ideas de controlar el mercado, pero una pregunta surge ¿Quien tiene tanta fortaleza moral como para controlar y regular a este mercado capaz de generar tanta riqueza?.
La respuesta es que nadie, y por ello es que se desarrollo la tal “mano invisible”, es decir una competencia igualitaria, entre oferta y demanda.
El problema es serio pues el mercado ya tiene dueño y ahora quieren legitimar esta “regulaciòn” de estos dueños.